G-20
Argentina es parte del grupo de los veinte, G-20, desde su fundación, en 1999. A pesar de que hace diez años que el país integra el grupo y participa de las reuniones, la gente no está informada acerca de lo que se trata, ni el papel que cumple el país en el mismo.
¿Qué es el G-20?
“Un grupo que se formó con el impulso de los más poderosos (el G-7, que integran Estados Unidos, Francia, Italia, Canadá, Japón, Alemania y Gran Bretaña) para contener los reclamos económicos y políticos de las naciones en desarrollo que empezaban a tener cada vez más relevancia en el crecimiento de la economía global”: así define al G-20 Martín Yebra, periodista de política exterior de La Nación.En un principio, la idea era que el grupo estuviese formado por los 19 países con mayor Producto Bruto Interno y la Unión Europea. “Pero hubo algunos ‘acomodos’”, confiesa Yebra. Como es el caso de Argentina que, con mucho menos peso económico que países como España u Holanda, quedó dentro del grupo, gracias a la afinidad que había entre el gobierno de Carlos Menem y Estados Unidos.
Jorge Elías, otro periodista especializado en política exterior de La Nación, dice que es por eso que la presencia de Argentina en el G-20 “ha sido cuestionada desde diferentes sectores”.
Cuando en el 2008 estalló la crisis financiera, se decidió que el G-20 se reuniera periódicamente para buscar una salida conjunta y debatir sobre una nueva regulación económica global, explica el escritor y político Carlos Escudé.
La participación de Argentina estuvo marcada por distintos reclamos a lo largo de los años. Desde 1999 hasta 2008 hubo 10 reuniones en las que Argentina participó:• La primera reunión cumbre fue en noviembre de 2008 en Washington, comandada por George W. Bush, en la que “Cristina Kirchner llevó una postura muy crítica de los organismos internacionales de crédito, como el FMI, y reclamó una mayor inversión pública de los grandes países para superar la crisis económica”.
• La segunda cumbre fue en abril de 2009 en Londres, preparada por Gordon Brown. En esa reunión la discusión se dividió en dos grupos: quienes pedían “un gran desembolso de fondos públicos para reactivar la economía” y los que pedían “controlar el gasto y fijar fuertes regulaciones al movimiento de capitales y a los bancos”. Argentina se ubicó en medio de las dos posturas: Cristina Kirchner reclamó mayor participación y presencia del Estado en la economía y la reforma del FMI.
• La tercera cumbre fue en Pittsburgh, para avanzar en las propuestas tratadas en Londres: nueva regulación económica a nivel global, un plan para que el FMI otorgue multimillonarios créditos a los países emergentes y la idea de limitar la libertad de acción de la banca privada.• La próxima cumbre está programada para el 2010 en Nairobi, Kenia.

Fotos extraídas de:
Los acusados

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